| Lanzarote - Isla
de Las Canarias - Los siete Centros Turísticos
Castillo de San José Museo
Internacional de Arte Contemporáneo |
|
La construcción
del Castillo de San José es contemporánea de la del popular Puente
de las Bolas arrecifeño. Como fecha concreta de su terminación figura
sobre la puerta de entrada la de 1779.
Para su emplazamiento se eligió
el pequeño promontorio de la 'Cueva de Inés', cuya altura sobre
el nivel del mar es de unos 8 metros.
El proyecto se llevó a cabo
bajo la égida de nuestro magnánimo monarca Carlos III, corriendo
la dirección de la fábrica a cargo del ingeniero Alfonso Ochando.
Su edificación respondía a una doble finalidad: la de defender el
Puerto de Naos y sus riberas inmediatas, así como la no menos perentoria
de paliar el estado de profunda indigencia por la que atravesaba la isla, dando
trabajo a sus habitantes, razón por la cual ha sido conocido también
por el sobrenombre de Fortaleza del Hambre.
La solidez de su estructura,
lograda a base de sillares de basalto y mortero, ha hecho que el edificio se conserve
en buenas condiciones, pese a su antigüedad. Su planta es semicircular y
las estancias se distribuyen en dos pisos, con la particularidad de que la puerta
exterior de entrada se abre en el de arriba debido a que el piso inferior queda
bajo la costa del terreno en el que se asienta el castillo.
Salvado el
foso a través del correspondiente puente levadizo, se penetra en una espaciosa
nave corrida de bóveda de cañón. De esta primera dependencia
se baja por una angosta escalera, que se inicia a la izquierda del portalón
de entrada, a otra sala de parecidas características, situada debajo de
la primera, y por otra que está frente a la anterior se sube a la azotea.
Más allá de estas dos naves principales superpuestas hay otras estancias
menores que estaban destinadas a almacén, depósito de la pólvora
y mazmorras, además del aljibe en que se guardaba el agua para el consumo
de la guarnición.
Al valor histórico de esta ribereña
fortaleza de la isla hay que añadir el adquirido modernamente como museo
de arte contemporáneo. En 1976 se remataban las obras de acondicionamiento
a que fue sometida para adecuarla a su nuevo cometido cultural. Este venerable
edificio que servía otrora para albergar tropas y disponer aprestos militares,
hermosea hoy sus dependencias con cuadros y esculturas de los más significativos
artistas contemporáneos.
El castillo además ha sido complementado
con un anexo destinado a bar-restaurante, al que se accede desde el interior a
través del aljibe por una escalera abierta. Desde sus amplias cristaleras
se domina la panorámica de los puertos, el pesquero de Naos y el comercial
de Los Mármoles por el que desfilan lujosos transatlánticos de todas
las banderas del mundo, que tienen a Lanzarote como meta irrenunciable de sus
cruceros turísticos.
edited
by: